1 de octubre de 2014

Los problemas con las claves y otras cosas.

   Vaya cuanto tiempo ha pasado desde la última vez que pude ingresar a este espacio, a veces tener tantas claves y todas diferentes nos hace tener la cabeza un poco loca o mejor digo desordenada y en medio de tanto caos, recordar claves bancarias, de redes sociales, de ingreso al email, al sistema del trabajo y para usted de contar… se vuelve todo un remolino de locura. Con la diferencia de que algunos no nos damos por vencido y terminamos recordando la fulana clave y colocando todo en orden y en su lugar.

Me pregunto ¿será eso algunos de los problemas que tiene el “chiabismumadurismu” o el principal tal vez? seguramente.

Me atrevo a creer que cierto día a causa de tener tantas claves que recordar de sus “pequeñas” cuentas bancarias, producto de su abnegado esfuerzo, voluntad y trabajo hacia nuestro rico y amado país, simplemente se les volvió la cabeza un remolino de pensamientos que nunca pudieron ordenar de forma coherente y fue eso lo que desato todas estas decisiones tan acertadas, que hoy por hoy reflejan el más puro estado de la miseria que los embarga.

Que como lo sé, pues por ahí dicen que somos el reflejo de lo que hacemos y como lo hacemos, que mejor espejo que lo que vive el ciudadano de a pie cada día. Es obvio, claro y palpable que estos “dirigentes” aun no han recordado la clave y mucho menos se esfuerzan por recordarla, al final a ellos solo les interesan dos cosas, más dinero en sus bolsillos y más idiotas creyendo que aun tenemos patria.


Seguramente ese es el problema con las claves y “otras cosas”.


23 de enero de 2014

Venezuela En Quiebra.

   Ante tanta incertidumbre, ante tanto dolor, ante tanto desconsuelo, ante tanta indignación, ante tanto remordimiento, me pregunto ¿Qué más le espera a mi país? Y de repente me inmuto, interiorizo y reacciono, me contesto y pregunto al mismo tiempo, no, a mi país no, mi país está bien, sus hermosos paisajes siguen allí, sus aún inagotables recursos y reservas naturales (petróleo, hierro, oro, etcétera) continúan ahí, la pregunta correcta es ¿Qué más nos espera a los ciudadanos que hacemos vida en este país? Venezolanos ó extranjeros que decidieron un día… hace ya mucho tiempo que para ellos Venezuela sería su hogar. ¿Cuánto más vamos a esperar? ¿Cuánto más vamos a no reaccionar o accionar ese derecho que a todos y cada uno nos asiste, el pelear por la patria?

   Y de pronto me cuestiono ¿Por qué pelear, por que seguir haciendo el llamado a la violencia, que hace solo dos semanas nos dolió e hirió tanto? Y me contesto: porque este llamado a accionar, reaccionar, despertar, pelear, no es un llamado a la violencia impune que reina día a día por las calles de mi país, esa violencia que el año pasado nos quito de la mano esos 24.763 venezolanos.

   Porque este no es un llamado al hampa y la delincuencia desatada que reina imperativamente en la nación, esa que paga lujos, vedettes, “artistas”, que graba videos musicales, que captura momentos con cámaras fotográficas mejores que la de cualquier fotógrafo profesional del país, no es un llamado a esa que construye discotecas dentro de los centros penitenciarios, los cuales obviamente y ante la mirada atónita de los ciudadanos de este país y del mundo; es gobernada por los pranes, jefes de alta jerarquía en estos recintos de “reinserción” a la sociedad y no por los ministerios respectivos, en este caso el ministerio de asuntos penitenciarios, encargado de velar por la correcta aplicación de las leyes.

   Y nuevamente me interrogo ¿Leyes? ¿Cuáles leyes? Si para nadie es un secreto que los órganos o poderes legislativo, ejecutivo y judicial de la “patria... ¿Patria? ¿Cuál?... Así, esa que solo vociferan, conocen y disfrutan los chavistas, no existen, y afirmo no existen porque cuando los poderes públicos de un estado no son autónomos e independientes, ni están enmarcados y apegados realmente a la constitución del mismo, no existen, simplemente son fichas de ajedrez que la política sucia jugara en su momento más oportuno para joder al menos afortunado, como sucedió el 11-A.

   Y entonces nuevamente afirmo dentro de mí, sí, sí quiero pelear, si quiero salir a las calles de mi Venezuela a luchar por lo que quiero, por lo que merezco, por lo que deseo no solo por mi sino también por los míos y por los miles de venezolanos que no nos merecemos … un país en escasez, un país plagado de delincuencia, un país cargado de odio, un país sin poder adquisitivo, un país en donde cada día los pobres son más pobres, la clase media y los viejos ricos también, y donde solo… son más ricos los chavistas boliburgueses, porque los chavistas pendejos son más pobres también.


   Ante esta Venezuela en quiebra, el panorama es desolador, ya que el hambre no mengua, la salud cada día desluce más, los estudios quedaron atrás, pues la poca educación de calidad y sin adoctrinamiento que existe se va perdiendo poco a poco, la única salida posible que quedaba si nadie te quiere acompañar a pelear por tu país, era emigrar… pero hasta eso ahora es imposible, pues $$ no hay, pasaportes no hay y sacar una visa es misión imposible, la única solución posible que existe es reaccionar, solo me queda una última pregunta ¿Cuánto más vas a esperar?